Ideas Fundamentales de las Teorías Generales de Keynes (Sobre el Empleo, el Interés y el Dinero)






De todos los libros de Keynes el más famoso fue “La Teoría General del empleo, el interés y el dinero”. A raíz de la publicación de ese libro Keynes decía “Me siento más ligado a las ideas fundamentales relativamente sencillas que subyacen en mi teoría que a las que a las formas particulares en las que he plasmado”. Las ideas fundamentales de Keynes giran en torno de lo siguiente:


1.- El carácter de la Teoría de Keynes.
2.- El papel del dinero.
3.- La relación entre el interés y el dinero.
4.- La inversión.
5.- La incertidumbre del futuro.

1)      Una teoría general: La teoría clásica y semiclásica se limita al caso del empleo total; supone que la posibilidad del empleo total ocurre siempre y necesariamente, lo que equivale a afirmar que el ingreso que corresponde a la plena ocupación es un ingreso siempre posible, que procura al sistema la posibilidad de lograr por sí mismo un equilibrio en el que los factores disponibles estén plenamente ocupados, y que existen mecanismos que tienden a conseguir la posibilidad de plena ocupación.

La primera afirmación se basa en la llamada Ley de Say, conforme a la cual la oferta crea su propia demanda, lo cual supone la siguiente doble interpretación:
1°) La fuente de toda demanda es el ingreso generado por el proceso productivo, el que se constituye entre los participantes de dicho proceso generándose así la oferta.
2°) Sea cual fuere el nivel de producción, el valor de la demanda no puede ser inferior, sino que es exactamente igual a la oferta, o sea, al valor de los bienes producidos.

En la segunda acepción puede admitirse que la composición en mercancías de la oferta no corresponde exactamente a la composición en mercancías de la demanda, lo que origina superproducciones parciales de ciertos bienes que son sistemáticamente corregidos por los movimientos de los precios relativos, pero de ningún modo que exista superproducción general y que puedan darse niveles de producción e ingreso conforme a los cuales la demanda global sea insuficiente frente a la producción. Respecto de esta segunda acepción también se ha advertido que es posible que ante un ingreso muy elevado el gasto puede ser inferior a el, por lo que el nivel de ingreso no será de equilibrio y las fuerzas del mercado abandonadas a sí mismas, no podrán nunca alcanzarlo. Keynes sostiene que puede o no ocurrir el empleo total y que el sistema económico puede hallarse en equilibrio con una demanda efectiva insuficiente y por tanto, con paro forzoso.

Las críticas de la teoría keynesiana a las doctrinas de los clásicos parte de las tres proposiciones siguientes:

1.- El ahorro es una función del tipo de interés, en el sentido de que será más pequeño en cuanto más bajo sea el tipo de interés y depende fundamentalmente del ingreso. En las sociedades industriales modernas el consumo aumenta al crecer el ingreso, pero menos que proporcionalmente, por lo que cuando el ingreso se aproxima al nivel de plena ocupación, la parte de la renta no consumida, o sea el ahorro, disminuye.

2.- Existe un límite por debajo del cual el tipo de interés no puede descender. En la determinación del tipo de interés influyen no sólo los fenómenos reales que se refieren a la oferta y a la demanda de ahorro, sino los fenómenos monetarios, o sean los relativos a la oferta y demanda de dinero.

3.- Por las razones antes expresadas, el importe de las inversiones aumenta al disminuir el tipo de interés, pero en correspondencia con el bajo nivel de interés, las inversiones resultan poco sensibles a las fluctuaciones del interés.

Keynes sostiene que el empleo total es un caso especial dentro de su teoría general aplicable a todos los casos posibles en la realidad, con demandas efectivas de diferentes dimensiones, en tanto que los clásicos se concretan a un solo caso, o sea, cuando la demanda efectiva es suficiente para comprar todos los bienes producidos en una situación de ocupación plena.

Según Keynes la situación normal del capitalismo bajo el “laissez-faire”, está en una situación fluctuante de la actividad económica, que puede ir desde el empleo total, hasta el paro amplio, con un nivel característico bastante alejado del empleo total. El paro es característico del sistema capitalista, pero no inevitable. Su teoría general no solo explica el paro sino la inflación, porque ambos fenómenos dependen fundamentalmente de la demanda efectiva, la que está determinada por la propensión a consumir del público y por su impulso a realizar inversiones de capital, hechos determinados a su vez por multitud de factores. La propensión a consumir determina la demanda de bienes de producción. Cuando la demanda es deficiente, se produce el paro y cuando es excesiva, se produce la inflación.

2)      La teoría de una economía monetaria: Keynes era ya un teórico famoso cuando escribió su Teoría General y por ello dio al dinero un lugar de enorme importancia en la determinación del empleo y de la producción, en el conjunto del sistema económico. Así, partió de las funciones del dinero como medio de cambio, unidad de cuenta y reserva de valor. Está última función dice, es la más importante para la economía monetaria porque en un régimen de propiedad privada los que tienen más riqueza e ingreso que ordinariamente consumen, pueden:

a)      Atesorar dinero
b)      Prestar dinero
c)      Invertirlo en algún tipo de bienes de capital

Si optan por la opción a, no tienen ningún ingreso; si lo prestan perciben interés y si adquieren un capital de inversión, existe la posibilidad de que reciban beneficios. ¿Por qué, se pregunta Keynes, las gentes prefieren guardar dinero en su forma estéril que darle un empleo productivo?, y se responde: Porque el dinero puede ser en un momento dado la forma más segura para acumular riqueza y es evidente que los que poseen dinero, tienen la seguridad que no tienen los que detentan otras especies de riqueza.

Cuando en un momento los ricos prefieren guardar su dinero a prestarlo o invertirlo, la producción de riqueza social está en desventaja y es el resultado de la incertidumbre en que se vive, de la imposibilidad de predecir el futuro con precisión, y así agrega Keynes “El deseo de acumular riqueza en forma de dinero es un barómetro del grado de nuestra confianza en nuestros propios cálculos y convenciones relativas al futuro. La posesión de dinero efectivo mitiga nuestra inquietud, y el premio que exigimos por desprendernos de nuestro dinero es la medida del grado de nuestra inquietud”

3)      El interés como premio por no atesorar dinero: La preferencia de los poseedores de riqueza a guardarla en dinero y su reticencia a prestarlo, puede ser contrarrestrada pagando un premio en forma de interés. Así el interés es la recompensa por transferir la riqueza en forma líquida. El tipo de interés depende de la intensidad del deseo de atesorar o de lo que Keynes llamó “Preferencia de liquidez”, para fines especulativos. A mayor grado de dicha preferencia, más elevado será el tipo de interés que hay que pagar. Por otra parte, un aumento del deseo del publico de tener dinero aumenta la tasa de interés, pero las autoridades monetarias pueden evitar esa alza lanzando más dinero a la circulación.

El problema del atesoramiento, dice Keynes, es un fenómeno que aparece diferente según se vea desde el punto de vista del individuo o de la economía en su conjunto, Cuando todo el público desea dinero se eleva la tasa de interés y esta elevación impide la creación de negocios nuevos que podrían emprenderse a tipos más bajos de interés. Es decir, el aumento de la tasa de interés tiende a reducir la demanda efectiva y en tiempos normales origina el paro.

En ausencia  del dinero u otra forma de riqueza equivalente, el sistema económico tendería a la autoadaptación al punto del empleo total. La importancia que Keynes da al dinero y al interés sólo es superada por la que da a la inestabilidad de la demanda de bienes de capital, que surge de la irracionalidad del mercado de inversión privada.

4)      La inversión como factor importante que determina el empleo: En una sociedad en que hay desigualdad de riqueza y de ingreso, la capacidad de la comunidad para consumir es limitada.

La distinción entre consumo e inversión es fundamental para el análisis de Keynes, cuya teoría expresada en la forma más simplista afirma que el empleo depende de la cantidad de inversión, o dicho en otras palabras, el paro es originado por una insuficiencia en la inversión. El empleo fluctúa porque fluctúa la inversión, y si la inversión es obstaculizada, también puede serlo el empleo total.

5)      La irracionalidad psicológica como causa de la inestabilidad: La inversión fluctúa porque se tiene un escaso conocimiento del futuro, y por tanto, las decisiones sobre el futuro son hipotéticas y están sujetas a revisión repentina y precipitada.

Los ciclos económicos pasan de la etapa de bonanza a una de depresión, y presentándose este último de manera brusca se llama “crisis”. Los elementos que introduce Keynes para explicar el ciclo, son:

1.- El comportamiento del consumo en función del ingreso.
2.- La determinación de los factores que influyen más directamente en las inversiones.

Viendo que los empresarios al tratar de obtener más utilidades comenzaban a reducir los salarios, Keynes observo que esta no era buena medida, y dio a conocer lo que es llamado “efecto multiplicador”, el cual consiste en que si se disminuye el empleo y los salarios, los obreros compraran menos y en consecuencia todos los negocios y productos tendrán caídas en sus ventas, por lo que Keynes propuso que para remediar esta situación, el gobierno tiene que invertir e intervenir en la vida económica para proponer inversión pública que mantenga el empleo y la estabilidad económica.

El gasto público necesario para conseguir un ingreso de ocupación plena debe ser determinado tomando en cuenta el proceso multiplicador. Es decir, que cuanto más alto sea el valor del multiplicador tanto menor será el volumen de gasto público necesario para obtener un determinado efecto sobre el ingreso nacional.

Por lo mismo de tratar de obtener un margen amplio de utilidades, como política exterior de los gobiernos para que mantengan la estabilidad económica de sus naciones, propone que tengan una balanza comercial favorable, favoreciendo con ello la inversión interna y con eso el ingreso de las personas tendería a aumentar.

Según Keynes, el problema de las tendencias a largo plazo de la economía capitalista depende de la respuesta que se dé al problema de qué es lo que determina el volumen de las inversiones a largo plazo. Las causas que influyen en el volumen de la inversión se pueden englobar en las siguientes categorías:

a)                  El aumento de la población.
b)                  La introducción de innovaciones tecnológicas.
c)                  La expansión territorial de la economía capitalista.

Según Keynes y su Alvin Hansen, el estancamiento económico se debe a que los últimos 3 factores mencionados se han debilitado recientemente y esto ha ocurrido en las economías altamente industrializadas en que existen siempre importantes cantidades por conceptos de ahorro. En el contexto de esta tesis se producirá un desequilibrio entre las posibilidades de inversión y las de ahorro, a consecuencia del cual, el sistema en su desarrollo a largo plazo no logra la plena ocupación. El sistema se movería abajo de las disposiciones de trabajo, es decir, habría una tendencia a un desarrollo más lento del que sería posible sobre la base de las fuerzas de trabajo disponibles.

En la tesis del estancamiento hay que precisar que no hay un debilitamiento general de las conveniencias a la inversión, sino un debilitamiento de las conveniencias privadas a la inversión.

Fuente: Dudley Dillard – La Teoría Económica de John Maynard Keynes.

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