Aranceles






Según el principio de la ventaja comparativa, cuando las naciones se especializan, el nivel de producción mundial se maximiza. El libre comercio no sólo mejora el bienestar mundial, sino que también beneficia a cada una de las naciones participantes. Cada país puede sobrepasar los límites de su capacidad productiva consumiendo una combinación de bienes mayor a la cantidad que podría producir de manera aislada.


Si bien el argumento a favor del libre comercio tiene bastante peso, sus políticas topan con una enorme resistencia de las compañías y de los trabajadores que afrontan la posibilidad de perder ingresos y empleos debido a la competencia de las importaciones. Los hacedores de políticas se debaten entre el atractivo de la mayor eficiencia global que permite el comercio libre y las necesidades de los votantes que desean, principalmente, preservar sus intereses de corto plazo, como el empleo y el ingreso. Es posible que pasen muchos años antes de que se puedan alcanzar los beneficios del libre comercio y, que éstos lleguen a segmentos grandes de la sociedad. Sin embargo, los costos del libre comercio son inmediatos y recaen en grupos específicos. El proteccionismo está ligado a un fuerte sentimiento de patriotismo y nacionalismo, lo cual implica que los constantes conflictos mundiales, que alientan el fervor nacionalista dentro y fuera de un país, pueden socavar el apoyo al libre intercambio.

Concepto de arancel.
Un arancel no es otra cosa que un impuesto aplicado sobre un producto cuando cruza la frontera de un país, el más extendido de éstos es el que se cobra sobre las importaciones, o sea el gravamen sobre un producto exportado, es menos común. Con frecuencia, los países en vías de desarrollo han aplicado aranceles a las exportaciones. El propósito de la imposición de aranceles puede ser como protección o para efectos de recaudación fiscal. El arancel como mecanismo de protección trata de defender a los productores nacionales que compiten con las importaciones de la competencia externa. Aun cuando, en términos generales el objetivo que persiguen los aranceles proteccionistas no es prohibir de manera total que las importaciones entren al país, coloca a los productores extranjeros en desventaja competitiva cuando tratan de vender en el mercado interno. El arancel como mecanismo recaudatorio es impuesto con el objeto de generar ingresos fiscales y puede ser aplicado sobre las exportaciones o las importaciones.

Tipos de aranceles.
Los aranceles pueden ser específicos, ad valorem o compuestos. Un arancel específico se aplica en términos de un monto fijo de dinero por cada unidad del producto importado. Un arancel ad valorem es muy similar a un impuesto sobre la venta que se expresa como porcentaje fijo del valor del producto importado. El arancel compuesto combina los dos tipos de gravámenes expuestos en los anteriores casos.

Tasa efectiva de protección.
Un objetivo básico de un arancel sobre las importaciones es proteger a los productores nacionales contra la competencia externa. El gravamen sube el precio interno de una importación y, por lo tanto, hace que los bienes producidos en el país les resulten más atractivos a los consumidores nacionales. Así, el producto de la industria local que compite con las importaciones crecerá más de lo que podría en caso de que no se impusiera un arancel. El grado de protección que ofrece un arancel refleja la medida en que los precios internos pueden subir más allá de los externos, antes que sean tan altos que los saquen del mercado.

La tasa arancelaria nominal sancionada oficialmente por un país nos permite tener una idea general del grado de protección que cada nación brinda a su industria doméstica. Sin embargo, no siempre suele indicar la protección efectiva que realmente brinda.

La tasa arancelaria efectiva nos indica el grado real de protección que la tasa arancelaria nominal brinda a los productores nacionales que compiten con las importaciones. Representa el incremento total de las actividades productivas del país (valor agregado) que es posible lograr con la estructura arancelaria existente, en comparación con lo que ocurriría en condiciones de libre mercado. La tasa efectiva nos indica cuánto más cara puede ser la producción nacional en comparación con la extranjera y, no obstante, competir en le mercado.

En términos generales, la tasa arancelaria efectiva está dada por la siguiente fórmula:

e=(n-ab)/(1-a)

Donde:
e = tasa efectiva de protección.
n = tasa arancelaria nominal sobre el producto final.
a = razón del valor del insumo importado y el valor del producto final.
b = tasa arancelaria nominal sobre el insumo importado.

Dos consecuencias del cálculo de la tasa efectiva de protección:
Ø  En primer término, dicho grado aumenta a medida que disminuye el valor agregado por los productores nacionales (la razón del valor del producto importado al valor del producto final aumenta). En la fórmula, cuanto más alto sea el valor de a, tanto mayor será la tasa efectiva de protección de cualquier tasa arancelaria nominal sobre el producto final.
Ø  En segundo lugar, un arancel sobre las importaciones aplicado durante el proceso de producción disminuye el grado de protección efectiva. Cuanto mayor sea el valor de b, tanto más baja será la tasa efectiva de protección de cualquier tasa arancelaria nominal dada sobre el producto final. En la fórmula, a medida que b sube, el numerador de la fórmula baja, y por lo tanto, e también lo hace.


Fuente: Robert J. Carbaugh – Economía Internacional.

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