Cómo usar el Tarot. Introducción

Ciencia de la vibración, ciencia espiritual, sistema de adivinación mediante números y el sistema de adivinación mediante cartas, una vez estudiados muy bien los simbolismos y teniendo clara interpretación de los mismos, se puede utilizar el Tarot.

Se eligen las cartas del Tarot egipcio porque abarcan más factores simbólicos que los encontrados en otros mazos, al mismo tiempo ya que tales símbolos se basan en correlaciones numéricas y astrológicas, cosa que no suelen tener otras barajas que, al fin de cuentas, se derivan del Tarot.

El Tarot egipcio tiene igual relación con la Astrología, como la Luna la tiene con El Sol. Es el Sol el que nos trae la luz del día, y la astrología nos trae luz radiante sobre las verdades más evidentes de nuestra filosofía de la vida cotidiana. La Luna toma su luz prestada del Sol y el Tarot contiene idéntica relación al tomar en préstamo su significado a la Astrología. La luz puede desparramarse a través de los más oscuros senderos de la mente. Por tanto, las dos claves – Astrología y Tarot –, en manos de alguien aplicado libera los secretos de los aparentes misterios del Universo.

Otra cosa que debemos comprender y aceptar, es lo que se llama Principio de la Radiación. Ninguna persona culta ignora que cada cosa y cada persona emite radiaciones.

El magnetismo y las emanaciones del pensamiento de la gente comunican cualidades a los objetos inanimados y, naturalmente, de entre ellos a las cartas del Tarot. De aquí que para lograr buenos resultados, no hay que permitir que nadie toque o manosee las cartas del Tarot, excepto cuando se barajea y corta el consultante antes de efectuar la lectura que se propone.

Es preciso un cuidado especial a las cartas para protegerlas de vibraciones indeseables.

Por lo tanto, nunca hay que dejarlas tiradas sobre cualquier sitio ni se deben colocar cerca de cosas que sean utilizadas por otras personas. Si se obra así, se abrirá paso a una mezcla de radiaciones y vibraciones con tendencia a confundir la lectura.

Las cartas deben mantenerse en un lugar alejado de tales vibraciones discordantes, preferentemente junto a sus pertenencias, de modo que sus vibraciones personales se hallen en ellas.

A causa de la sutil absorción de vibraciones, se recomienda que las cartas sean guardadas en una caja de madera, no necesariamente amplia, pero lo suficiente como para mantener dos mazos de barajas.

Antes de colocar el mazo en la caja, deben envolverse las cartas con un paño de seda del color correspondiente al mejor signo o planeta del horóscopo del lector.


Fuente:
Editorial Época – El Tarot y sus Secretos, p. 79 – 83.









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