La ciencia de los celos. Celos deliberados

“Son celos cierto temor
tan delgado y tan sutil,
que si no fuera tan vil,
pudiera llamarse amor”
Félix Lope de Vega

Aunque los celos sean involuntarios y puedan llegar a ser enfermizos, es curioso (por lo menos para los científicos) cómo despertar celos en la pareja sí puede ser una conducta voluntaria y premeditada: un estudio señala que tres cuartas partes de las parejas afirmaron haber intentado encelar a su media naranja en algún momento.

Los investigadores han hallado que uno de los principales motivos por los que una persona induce los celos de su pareja es para que esta responda “de una forma compensatoria que permita fortalecer la relación”. Según un estudio, 87 % de quienes intentaron poner celosa a su pareja lo hicieron para llamar su atención. Como segundo y tercer lugar de las razones citadas para esta celosa estrategia fueron comprometer más y retener a su pareja en la relación. Otras causas por las que la gente induce deliberadamente celos es, según otros estudios, mejorar su autoestima y ganar control en la relación, al hacer creer a su pareja que existía otra alternativa atractiva e interesada. Por parte de quien encela, sabemos lo que busca, pero… ¿En verdad lo consigue? Otros investigadores determinaron que, ante una situación hipotética en la que su pareja intentara ponerlos celosos, 60 % de los encelados esperaría responder negativamente, 24 % llegaría al punto de pelearse e, inclusive, terminar la relación y sólo un 16 % respondería de forma positiva, como esperaría su pareja.

A pesar de las respuestas hipotéticas, los estudios sobre celos han demostrado que, en la gran mayoría de los casos, la presencia de este sentimiento está asociada de forma ligera, pero notable, con la estabilidad de una relación romántica.



Fuente:
Por Luis Javier Plata Rosas en Revista Algarabía No. 125 Febrero 2015, p. 51 – 52.








Comentarios

Lo más popular de la semana

Rumania

25 Preguntas de Administración