Sinfonía No.3 “Escocesa”. Apreciación de la Sinfonía

El tema de inicio vuelve en la recapitulación (al forma sonata consiste en la exposición de un tema, un desarrollo y luego una recapitulación) pero esta vez los chelos interpretan una nueva melodía en un tempo bastante más lento que el ‘staccato’ de las cuerdas y los alientos (el ‘staccato’ consiste en separar el sonido de cada nota de manera clara y breve) tocando suave, ‘piano’, en contraste con el ‘pianissimo’ del resto de la orquesta. Cuando el tema regresa una vez más resulta un contrapunto frente a la melodía que tocan los chelos. Después la música parece apagarse, escuchamos el mismo tema de la introducción, pero desdibujado, sugerido, y es entonces cuando este movimiento termina.

Escuchamos el ‘scherzo’ del segundo movimiento en todos los instrumentos entre los sonidos lejanos de los cornos; y aunque Mendelssohn afirmó en sus cartas (y más de una vez) que le desagradaba la música folklórica y el sonido de las gaitas, no es posible ignorar las tonadas escocesas en esta parte.

El ‘adagio’ se reparte entre un sonido melancólico y un ritmo de marcha, y el último movimiento vuelve al carácter escocés con toda su fuerza; las dinámicas reflejan el ‘allegro guerriero’.

La estridencia y la contundencia del ‘finale maestoso’ (como indica el compositor) vuelven a reforzarse por un ‘pianissimo’ que recrea una suerte de canto) en la partitura, Mendelssohn indica que debe parecerse a un coro. En su reseña, Schumann vincula este “coro” instrumental con el tema del inicio de la sinfonía afirmando que en esta repetición está el carácter de la sinfonía: “Es como una noche respondiendo al llamado de una hermosa mañana”; pocas formas tan precisas para definir el final de la ‘Escocesa’.


Fuente:
Por Gerardo Piña en Revista Algarabía No. 125 Febrero 2015, p. 20 – 21.









Comentarios

Lo más popular de la semana

25 Preguntas de Administración

Infografía 4. Mapa Conceptual de Antecedentes de los Filósofos de la Calidad