Eurocopa Austria – Suiza 2008. Cita con la Historia

La historia no gana campeonatos, pero pesa. Siempre está ahí, señala con el dedo a los favoritos, los eternos aspirantes, las rivalidades clásicas, los triunfadores del pasado. Pero en esta edición del torneo continental, España fue partícipe de un cambio, con su triunfo reescribió su historia y reconfiguró el mapa futbolístico de Europa.

La primera tradición en decaer fue el dominio de los anfitriones. Ni Suiza ni Austria fueron capaces de superar la Fase de Grupos. Los primeros se quedaron sin esperanzas desde el partido inaugural, cuando su capitán Alexandre Freí se lesionó y se perdió el resto del certamen por un corte parcial de los ligamentos en la rodilla izquierda. La foto de Frei con la cara desencajada, mientras salía del campo, es una de las postales más recordadas del torneo.

Por su parte, los austriacos fueron incapaces de ganar un partido e incluso pudieron irse sin sumar puntos, de no ser por un controvertido penalti al minuto 93 en su partido contra Polonia, gracias al cual rescataron un empate. Los polacos, dirigidos por Leo Beenhakker, tuvieron un papel gris en el campo, pero protagonizaron una cruenta guerra mediática, con tintes raciales, antes de su partido debut contra Alemania.

La batalla comenzó con un anuncio alemán donde unos aficionados sufrían el robo de su vehículo por parte de unos polacos. La prensa de Polonia revirtió con portadas sensacionalistas, una de las cuales mostraba un montaje de Beenhakker quien llevaba en cada mano las cabezas cortadas del técnico alemán Joachim Low y el capitán Michael Ballack. La prensa teutona continuó la guerra con un articuló irónico titulado: '50 razones para seguir amando a los polacos'.

En el campo de juego, los alemanes impusieron su estilo y doblegaron a su rival con dos goles de Lucas Podolski. El delantero, polaco de nacimiento, no celebró ninguno de sus tantos, después de anotar juntó las palmas de sus manos frente a su rostro en señal de perdón. Aunque los teutones llegaron hasta la Final, lo hicieron a base de suerte y contundencia, lo cual fue más evidente en el encuentro de Semifinales en contra de la sorpresiva Turquía.

En 1529 y 1683, durante el apogeo del imperio Otomano, los turcos estuvieron a punto de tomar Viena, capital de Austria. En 2008, la selección turca aspiraba a conquistar la misma ciudad con su fútbol. Tras perder su primer encuentro, sumaron tres victorias consecutivas gracias a goles de último minuto en contra de Suiza, República Checa y Croacia. 'Milagro es nuestro nombre' era el titular por esos días del periódico turco Sabah.

La hazaña turca terminó en Semifinales, donde llegaron seriamente mermados, pues tenían cinco jugadores lesionados y cuatro suspendidos, lo cual dejó al técnico con sólo 13 jugadores disponibles. A pesar de eso estuvieron a punto de eliminar a los alemanes, quienes pasaron a la Final con la fórmula turca, un gol de último minuto.

Holanda comenzó derrotando por goleadas al Campeón Mundial de 2006: Italia, y al Subcampeón del mismo certamen: Francia. Sin embargo, un día antes de Cuartos sufrieron un golpe anímico: la esposa del defensa Khalid Boulahrouz perdió a su bebé en un parto prematuro. Esto, junto con el oportuno despunte de Arshavin como estrella de Rusia, permitieron el triunfo de estos últimos, comandados por el holandés Guus Hiddink.

España rompió con su historia desde el primer partido. Bajo una intensa lluvia, la selección dirigida por Luis Aragonés olvidó el mote de la 'Furia' y se presentó como un equipo más técnico, precisista, estético. Con un estilo basado en pases cortos y rápidos dieron cuenta de todos sus rivales durante la Eurocopa, todos excepto Italia.

La historia estaba del lado de los italianos. El mítico aparato defensivo anuló a los hispanos y orilló a los penaltis. En esta instancia, los españoles ya habían sido eliminados de dos Mundiales en partidos en esa misma fecha fatídica: 22 de junio. Iker Casillas fue el héroe que batió esa leyenda negra; el capitán de la Furia Roja adivinó todos los tiros de sus rivales y detuvo dos, uno a De Rossi y otro a Di Natalle.

Ya en la Final, el 'Niño' Torres se hizo hombre ante el mundo, metió el gol que coronó a su selección, la posicionó como el mejor equipo del mundo y revolucionó el fútbol internacional; porque actualmente en este deporte, como en la cartografía de la Edad Media, Europa es el centro del mundo.

La Figura. Xavi Hernández.

La sombra de Lionel Messi en el Barcelona tapó mucho tiempo su brillante accionar; sin embargo, en este certamen, Xavi demostró ser el pilar y cerebro del esquema del técnico Luis Aragonés. Junto a Andrés Iniesta formó una columna ofensiva que generó 12 goles durante la justa, incluido el servicio de gol para Fernando Torres, que finiquitó la Final del lado de la Furia Roja. Así, al ser el cerebro del funcionamiento español, la UEFA lo eligió como el Mejor Jugador del Torneo, aun por encima del autor del tanto y de Iker Casillas. "La gente parece que me descubrió en la 2008 (Euro), pero llevaba muchos años jugando así", y efectivamente, España y toda Barcelona lo mantuvieron bajo la gloria de otros astros; pero después de esta Eurocopa puso el mundo a sus pies.

Fuente:
Por Édgar Rodríguez en Récord, ‘Especial Eurocopa 2012’, Ed. Notmusa, p.130 – 131.

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