Como muchos podrán haber visto en varios sitios de Internet, esta caricatura no fue una idea original del creador de la obra, Akira Toriyama, sino que fue una creación de la productora Toei Animation que ante la negativa de bajarse de la nube de la abundancia de dinero que la serie generaba, decidió realizar esta secuela que originalmente estaba planeada para que durara 3 años, con posibilidad de expandirse más tiempo si el concepto pegaba. De sobra es conocido que la respuesta fue mala, obligando a cortar la serie a sólo 64 episodios, un número corto si lo comparamos con las sagas más populares que la precedieron.
Un sitio con información relevante de distintos temas dignos de compartir