Planeación

Después de desarrollar la conciencia financiera, el ahorro y la inversión, es muy importante trazar un plan de acción que te lleve a lograr lo que quieres tratando de prever situaciones futuras que pudieran desviarte de tu camino, y las alternativas que puedes seguir para que a pesar de todo alcances tus metas. Ese plan de acción debe tener una razón de ser, un motivo tan fuerte que, aunque pasemos por hechos inciertos y contingencias no te hagan desistir, esa razón de ser es la misión que cada uno define con base en sus valores y preferencias, por esta razón es de carácter individual pero afecta en todo tu círculo de influencia.

Con la misión se determina a dónde se quiere llegar y por qué, para definirla analiza tu estado financiero actual para tomarlo como punto de partida, para lograrlo realizar este ejercicio:

Toma una hoja de papel tamaño carta y extiéndela horizontalmente, traza una línea vertical a la mitad, del lado izquierdo anota LQT (Lo Que Tengo), haz una lista con tus posesiones y anota el valor monetario de cada una, por ejemplo; Dinero, el sueldo por cobrar, la mercancía que tienes si tienes un negocio, casa, coche, laptop, celular. Suma el valor de todos los artículos y eso es lo que tienes. 

Del lado derecho anota LQD (Lo Que Debo), el compromiso que tienes de pagar una cantidad de dinero en un tiempo determinado, por ejemplo, gastos de alimentación, transporte, vestido, pagos de luz, teléfono, Internet, cable, agua, renta y/o mantenimiento, colegiaturas, mensualidad de las tarjetas de crédito, auto o casa. Suma el importe total de tus compromisos, esto es el total de tus deudas. 

Para tener tu fotografía financiera, anota la diferencia entre lo que tienes y lo que debes a la cantidad que te dio como resultado llamado LQV (Lo Que Vales Financieramente), el resultado puede sorprenderte, pero lo más importante es que conozcas tu situación actual y a partir de ahí crees tu conciencia financiera para que realices una excelente planeación para que comiences a cambiar los hábitos que no te dan la tranquilidad financiera que buscas. 

Si tu misión es lograr tu independencia financiera, tener una mejor calidad de vida para ti y tu familia, vivir sin preocupaciones de dinero o algo similar, debes planear lo que quieras, desde ahora. Si tu situación financiera actual no te da tranquilidad, no te preocupes, la solución está en tus manos. Si ya definiste cuál es tu primer y último escalón, te falta definir los escalones intermedios, que son los objetivos y las metas, estos deben ser congruentes y realistas con los escalones de referencia. Debes poder cuantificarlos en dinero para que puedas medir tu progreso.  

Un objetivo puede ser tener una cantidad de dinero para poner un negocio en tres años, para lograrlo puedes ir ahorrando un porcentaje de tu sueldo durante algunos años, toma en cuenta el aguinaldo, fondo de ahorro y los intereses de la cuenta, para que tu meta sea alcanzable.  

Las metas son los fines hacia donde debes dirigir tus acciones o deseos. Tu meta sería abrir una cuenta con la que inicies ese ahorro, otra sería informarte sobre el negocio que quieres poner, y lo más importante, determina la cantidad que vas a separar de tu sueldo, que, sumado con tu aguinaldo y fondos de ahorro, te permitan llegar a tu objetivo. Los intereses que la cuenta genere a favor son un complemento que te aportará beneficios adicionales.  

La estrategia es el arte de dirigir acciones meditadas y precisas hacia un fin determinado, tener una estrategia te permitirá alcanzar tu objetivo. Si tu objetivo es tener una cuenta bancaria, identifica aquella que puede abrirse con la cantidad de dinero que actualmente tienes y que en cierto momento te de intereses, e investiga sobre tu idea de negocio, en portales web que te informen sobre su facilidad.  

Para dar seguimiento a tu ahorro, verifica su incremento mensual en el estado de cuenta, si en el camino al logro de tus objetivos algunas cosas cambian, no te preocupes, considera que la única constante es el cambio y que hay que tener la flexibilidad para trazar una nueva ruta. 

Si dejas tu empleo actual, identifica todas las alternativas para colocarte nuevamente o bien generar ingresos alternativos que te permitan entre otras cosas continuar con tu ahorro, identifica tus talentos y habilidades, pero sobre todo, ponlos en la práctica, ya que esto se traducirá en recursos financieros para ti, toma en cuenta que los cambios inesperados sacan lo mejor de ti.  

Fuente:
Fundación Carlos Slim – Programa de Educación Financiera.

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