Ésta es una historia de algo que no existe. Y, sin embargo, es una historia posible. El futbol latinoamericano no existe como narrativa unificada, como desarrollo homogéneo, como modo de jugarlo o de mirarlo, ni siquiera como origen común (y, mucho menos, como destino). Algo similar ocurre con el futbol europeo, por cierto, pero al menos la unificación es institucional: hay una Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (Union of European Football Associations, la UEFA), con 55 asociaciones, algunas cuya condición europea admitiría algunas discusiones (Turquía, Chipre o Kazajistán caben dificultosamente en esa categoría). Nuestro continente tiene dos asociaciones confederales, la Confederación Sudamericana de Fútbol, o CONMEBOL, y la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol, o CONCACAF. La Confederación Sudamericana no incluye a todos los países del Cono Sur (excluye a las viejas Guayanas: Guyana, Surinam y la Guayana Francesa). La CONCACAF, a su vez, ad...