Las nebulosas espirales y otras, las ruedas matrices de las esferas del espacio, son iniciadas por los organizadores de la fuerza paradisiacos; y después de la evolución nebular de la respuesta a la gravedad, las reemplazan en su función superuniversal los centros de poder y los controladores físicos, que de ahí en adelante toman la plena responsabilidad de la dirección de la evolución física de las generaciones futuras de las progenies estelares y planetarias. En el momento de la llegada de nuestro Hijo Creador, se coordinó inmediatamente esta supervisión física del preuniverso de Nebadon con su plan de organización universal. Dentro de los dominios de este Hijo Paradisiaco de Dios, los Centros Supremos de Poder y los Controladores Físicos Decanos colaboraron con los Supervisores del Poder Morontial, que aparecieron más tarde, y con otros, para producir el vasto complejo de líneas de comunicación, circuitos de energía y carriles de poder que ligan firmemente los múltiples cuerpos espa...