Todo el día en San Miguel Tejocote se oye el cocorocó de las gallinas, el coinc coinc de los puercos y el jijay jijay de los burros. Pero no siempre fue así. Antes, en San Miguel Tejocote las gentes y los animales hablaban el mismo idioma. Creo que entonces todos los días eran como una fiesta en donde todos hablan a la vez.