Debo reconocer que si antes me quejaba mucho, por lo menos tenía ciertas intenciones de mejorar mi entorno y de alguna manera ir fomentando el pensamiento crítico y el verdadero desarrollo del intelecto con generaciones con las que valía la pena, ahora, podrán muchos tacharme de falta de profesionalismo, pero es notorio que ya no hay motivación, a veces hago mucho la analogía de que estas generaciones es como dirigir a la filial del Mazatlán B , y tan es así que aunque se llega a la 46° edición de los célebres Hashtags Motivacionales , realmente no hay esa chispa que hace que uno de verdad lo intente, estas generaciones no dan mucho y el entorno no promete mucho mejorar, y a la mejor para muchos uno queda como rijoso y problemático, pero más bien es ser conscientes de lo que hay, tener la dosis de realidad sin vender humo, y sobre todo ya no ir gastando energía en aquellas cuestiones que de plano no valen la pena.
Un sitio con información relevante de distintos temas dignos de compartir