El gobierno de Madero

Francisco I. Madero hizo su entrada triunfal en la capital de México el 7 de Junio de 1911. El caudillo revolucionario fue recibido por una enorme multitud que, jubilosa, le expresaba su confianza. Nadie se imaginó que se acercaban días aciagos, días de traición y nuevas luchas.

El gobierno provisional de Francisco León de la Barra convocó a elecciones, en las que participaron cuatro partidos políticos. Madero y José María Pino Suárez fueron los candidatos triunfadores y el 6 de Noviembre tomaron posesión de los cargos de presidente y vicepresidente, respectivamente.

Muchos problemas complicaron la estabilidad de esta administración, que no tuvo un solo momento de reposo.

Pascual Orozco se rebeló contra Madero y emprendió la lucha en Chihuahua. Emiliano Zapata al grito de ¡Tierra y Libertad!, se levantó en armas llevando a cabo el Plan de Ayala. Félix Díaz, sobrino de Porfirio, y Bernardo Reyes, apoyados por el embajador de Estados Unidos, se rebelaron en la capital.

Madero confió la defensa del gobierno a Victoriano Huerta, quien lo traicionó, y en 1913 provocó un golpe de Estado. Huerta encarceló y mandó asesinar a Madero y Pino Suárez la noche del 22 de Febrero de ese año.

La dictadura de Victoriano Huerta.
La sangrienta manera de hacerse el poder le valió a Victoriano Huerta el repudio del pueblo, por un lado, pero la aprobación de gobernadores y militares porfiristas por otro.

Huerta se sostuvo en el gobierno usurpado poco más de un año a duras penas, pero este tiempo fue suficiente para despilfarrar el dinero del Estado y agravar la situación.

Estados Unidos, cómplice en el cuartelazo contra Madero, desconoció a Huerta y le retiró su apoyo. Ahora el país vecino apoyaba a Venustiano Carranza y, con el pretexto de derrotar al dictador, Estados Unidos invadió el puerto de Veracruz, pero a petición de Carranza abandono tierras mexicanas.

La caída de Huerta.
El gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, se levantó en armas y proclamó el Plan de Guadalupe, mediante el cual emprendió la lucha contra Huerta y lanzó un llamado al restablecimiento del orden constitucional.

Carranza, primer jefe del ejército constitucionalista, prometió convocar a elecciones populares.

Los caudillos revolucionarios más destacados que lucharon contra Huerta fueron Francisco Villa, Emiliano Zapata y Álvaro Obregón. Entre todos vencieron militarmente a las tropas de Huerta y éste tuvo que renunciar a la presidencia. Las batallas más notables se libraron en Santa María, Ciudad Juárez, Tierra Blanca, Ojinaga, Torreón, San Pedro de las Colinas, Paredón, Zacatecas y Orendáin.


Fuente: Supertareas 4, Fernández Editores.








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