Francia 1998. Peligro de Muerte

“Perdimos un Mundial, pero yo gané otra copa, la de la vida”, así se refirió Ronaldo Nazario al 11 de Julio de 1998, víspera de la Final de la Copa del Mundo, en la que sufrió una crisis convulsiva. 

El incidente no le impidió participar en el partido, aunque, por obvias razones, no rindió lo que se esperaba y Francia, de la mano de Zinedine Zidane, doblegó 3 – 0 a Brasil, quitándole la corona a los monarcas defensores en Saint – Denis.

El ariete brasileño Ronaldo recordó cómo sucedió el acontecimiento en el que pudo perder la vida: “Me fui a dormir y de pronto tuve un ataque de convulsiones de 30 0 40 segundos. Luego (dos horas después) desperté y me dolía todo el cuerpo, pero el dolor fue disminuyendo y pude relajarme”.

Por su parte, Edmundo narró los hechos, de los cuales fue testigo: “Después del desayuno, estaba acostado cuando escuche los gritos de Roberto Carlos (compañero de cuarto del ‘Fenómeno’). Corrí hacia la habitación y vi a Ronaldo en un estado tremendo. Se retorcía, se golpeaba los brazos contra las piernas y de su boca salía espuma, además hacía un ruido extraño. Salí corriendo hacia el pasillo y choqué con César Sampaio, quien iba hacia la habitación. Volvimos, agarré fuerte a Ronaldo y Sampaio le destrabó la lengua”.

Además, semanas previas al inicio de Francia 98, la relación sentimental que el artillero mantenía con su entonces novia Susana Werner, estaba deteriorada; al astro le concedían horas libres después de cada partido de Brasil durante el Mundial para ir a visitar a su pareja en una casa que le rentó a las afueras de París. Incluso, se llegó a rumorar que debido a una supuesta infidelidad por parte de ella con Pedro Bial, un periodista de O’ Globo, el ‘Fenómeno’ estaba deprimido. Las declaraciones de Roberto Carlos dejaron abierta esta posibilidad: “No podía dejar de llorar”.

A decir del medio futbolístico brasileño, la Verdeamarelha no logró el pentacampeonato mundial debido a esa situación. Algunos incluso atribuyeron la derrota a que no contaban con otro depredador del área de su talla, ya que el único que pudo haber contribuido era Romario, quien, debido a problemas musculares en la pantorrilla, había sido marginado de la lista final de Mario Zagallo a nueve días del inicio de la justa mundialista.

“Estoy triste por la decisión que se tuvo que tomar. Di lo mejor de mí para recuperarme lo antes posible e incluso de haber confiado (Zagallo) en mí, lo habría logrado”, externó El Chapulín entre lágrimas.

Los periodistas brasileños lo despidieron con aplausos y tristeza, pues el jugador más importante en Estados Unidos 94 no estaría en ese Mundial.

Lo único cierto es que ese partido no debió haberlo jugado Ronaldo Nazario, ya que, según los especialistas, corrió el riesgo de sufrir otra crisis frente a los 75 mil asistentes al Stade de Frances en Saint – Denis.

Antes de entrar a la cancha, Lidio Toledo, médico de Brasil, le autorizó jugar bajo el siguiente argumento: “No vi la escena de crisis. Por lo que me contaron los jugadores, pareció ser una crisis epiléptica, la cual normalmente deja vestigios y un edema en el cerebro, pero los exámenes que le realizamos no revelaron nada y durante el partido se sintió bien”; pero en 1999 el galeno se retractó: “la decisión que tome al pensar que Ronaldo estaba en forma fue la peor en mi vida”.

Con ello tienen cabida las versiones de que la marca patrocinadora, Nike, obligó a jugar al ‘Fenómeno’, ya que la empresa perdería jugosas cantidades en venta de productos.

Así, Francia superó a un Brasil desdibujado y consiguió su primera Copa FIFA, hecho que justificó Sampaio: “Cada vez que le tocábamos el balón a Ronaldo o lo veíamos en el campo, temíamos por su vida. No podíamos dejarlo de tener en la mente”. Por su parte, Zé Carlos sentenció: “Creíamos que se iba a morir en el campo”.

Fuente:
Por Diego Hernández en Récord Especiales, ‘Todo sobre Sudáfrica’, Ed. Notmusa, p. 118 – 119.

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