El Porfiriato

Pacificación en el país. Represión.
En 1872, al morir Benito Juárez, queda como presidente provisional Sebastián Lerdo de Tejada, quien para pacificar al país dicta una ley, perdonando a quienes se habían rebelado contra el gobierno anterior. Luego, al ganar las elecciones, inaugura el ferrocarril entre México y Veracruz. Además logra dar carácter constitucional a las Leyes de Reforma.

La economía mejoró al utilizarse la riqueza que se le había quitado a la Iglesia, creándose empleos en la creciente industria. Por ese tiempo muchos extranjeros se interesaron en hacer negocios en nuestro país.

Después Lerdo quiso reelegirse, pero no tuvo apoyo, surgiendo grupos inconformes como el de Porfirio Díaz, quien desde el extranjero preparó un levantamiento.

El Plan de Tuxtepec.
En Enero de 1876, el general Fidencio Hernández proclamó el Plan de Tuxtepec, en el cual desconocía a Lerdo y nombraba a Porfirio Díaz dirigente de este movimiento. Díaz se encontraba en Texas y de ahí se dirigió a Tamaulipas en donde reformó el plan anterior y proclamó el principio de No Reelección, organizó un grupo armado y se dirigió a Monterrey, siendo derrotado en el camino, por lo que se retiró hacia el estado de Veracruz y de ahí a Oaxaca. José María Iglesias, presidente de la Suprema Corte, sintiéndose con derecho a la presidencia, preparó un plan para llegar al poder; le pidió apoyo a Díaz, pero no llegaron a un acuerdo.

Iglesias envió tropas a combatirlo y después de algunos combates, Díaz ocupó la ciudad de Puebla y de ahí se dirigió a México. Ante esto, Lerdo e Iglesias decidieron abandonar el país. De esta manera, Porfirio Díaz entró en la capital y tomó la presidencia como interino.

Establecimiento de la dictadura.
Díaz reorganizó la administración pública y lanzó una convocatoria para elegir un nuevo gobierno. Al ganar esas elecciones, Díaz fue nombrado presidente para el periodo de 1877 – 1880. Superando intentos de oposición en su contra, agregó a la Constitución el principio de No Reelección, reanudó las relaciones con Francia, suspendidas por la intervención durante el gobierno juarista.

Al terminar su gestión, Díaz apoyó a Manuel González y éste resultó electo presidente para el periodo 1880 – 1884, aun cuando en realidad el poder seguía en manos de Díaz. Durante este periodo destacan la negociación de la deuda externa, la expedición de monedas de níquel, la reorganización del ejército, las reformas a la Constitución, la admisión de capital extranjero y la fundación de bancos y ejecución de obras públicas, como la construcción de líneas férreas.

Porfirio Díaz prolonga su poder.
Al término del gobierno de González, Día se reeligió seis veces, manteniéndose hasta 1911. Entre 1884 y el fin de siglo, se desarrolló la paz porfiriana, periodo libre de la guerra pero dominado por el miedo. Para durar tantos años en el poder, Díaz empleó todos los medios y controló todo lo que fuese una amenaza para su mandato.



Fuente: Supertareas 4, Fernández Editores.









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