Los cambios económicos

Industrialización.

A partir de 1940, el desarrollo de la economía mexicana, se caracterizó porque la industria manufacturera, de ser una economía basada en la agricultura y en la exportación de minerales, pasó a ser el sector más dinámico.


La Segunda Guerra Mundial permitió que la industrialización se desarrollara en México al convertirse nuestro país en abastecedor de los países en guerra. De esta manera pudo desarrollar una industria propia que cubrió las necesidades de la población mexicana y las de los países involucrados en el conflicto.

El gobierno del entonces presidente Manuel Ávila Camacho apoyó a los empresarios privados, nacionales y extranjeros, a fin de que invirtieran su dinero en este proceso de industrialización. El presidente Ávila Camacho puso en práctica parte de la doctrina de la revolución, formulada desde 1906 por el Partido Liberal: la creación y el desarrollo de una economía capitalista, liberada de las injusticias sociales que provoca. Ávila Camacho retomó el objetivo del desarrollo capitalista, pero a costa de la justicia social. Con el argumento de que era necesario mantenerse unidos ante la situación nacional y mundial, los obreros se vieron obligados a disminuir sus demandas y algunos de sus dirigentes decidieron hacer alianzas con el gobierno; asimismo, disminuyeron las acciones de la reforma agraria, emprendidas por el presidente Cárdenas.

En 1946 México presentaba algunas características de una sociedad “moderna”, urbana e industrial. El impulso a la industrialización fue tan grande que para 1950 la minería y el petróleo ya no eran las actividades más importantes. Lo erala industria de la transformación y le seguían en importancia las industrias de la construcción y de la electricidad.

El gobierno del presidente Miguel Alemán se basó en la idea de que para recibir la riqueza era necesario crearla primero. Para lograrlo, permitió que los capitalistas extranjeros inviertan su dinero en nuestro país. A cambio, este gobierno y los posteriores se dieron a la tarea de construir carreteras, puertos, ferrocarriles y telecomunicaciones. Así mismo produjeron electricidad, hidrocarburos y agua. Todo para asegurar a los inversionistas el suministro barato de estos elementos. La economía del país tuvo entonces uno de los momentos más importantes en su crecimiento y parecía que, finalmente, se modernizaría.

Pero sostener este crecimiento y sobre todo aumentar su ritmo requería que alguien pagará por él: los mexicanos que debían recibir los beneficios de la riqueza nacional y por los que se había hecho la revolución. Sin embargo, se frenó la reforma agraria, los movimientos obreros fueron reprimidos duramente y muchos de sus líderes fueron comprados. Esta situación provocó no pocas reacciones de rechazo: en 1958 se produjo el movimiento magisterial y, al año siguiente, el movimiento ferrocarrilero. Estos movimientos demandaban mejoras salariales y democracia sindical.



Fuente: Supertareas 4, Fernández Editores.








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