Consumación de la Independencia

En España sobrevino una revolución. El rey Fernando VII, que desde 1814 había abolido la Constitución liberal, para gobernar como rey absoluto, hubo de someterse otra vez, obligado por el pueblo, a las normas constitucionales.

En la Nueva España, el virrey debía jurar también la Constitución; pero los españoles peninsulares y demás grupos partidarios del régimen virreinal, al ver en peligro sus intereses y prerrogativas, conspiraron para impedir el juramento, aun cuando para ello tuvieran que dar a México la independencia que por once años habían combatido.

Agustín de Iturbide y el Plan de Iguala.

En efecto, como la acción insurgente seguía viva, gracias a los esfuerzos de Vicente Guerrero, Juan Álvarez y Pedro Ascencio en el Sur, y de Guadalupe Victoria en Veracruz. El gobierno virreinal había mandado fuerzas que pacificaran el Sur. Los miembros más activos de las clases privilegiadas lograron que se nombrara jefe de aquellas tropas a Iturbide, y que éste, a espaldas del virrey, conviniese en consumar la Independencia para beneficio de los grupos más poderosos del virreinato, es decir, evitando el cumplimiento de la Constitución liberal de 1812.

Iturbide, que no conseguía vencer la resistencia de Guerrero, propuso a éste la unión de los ejércitos de ambos, para que juntos lucharan por la Independencia. Guerrero aceptó y los dos jefes se reunieron en el pueblo de Acatempan. Finalmente se formuló el Plan de Iguala, o de las Tres Garantías (Religión, Unión, Independencia) en virtud del cual, insurgentes y realistas unían sus fuerzas y propósitos a fin de lograr la paz y “la felicidad del país”, y adoptaban una bandera común. Esto se hizo el 24 de Febrero de 1821.

La Bandera Mexicana.

El 24 de Febrero de 1821 es una de las fechas para conservar en la memoria, ya que en ese día México adoptó la bandera de los tres colores.

El Plan de Iguala.

Este plan, llamado también de las Tres Garantías, estipulaba que se ofrecería el trono del Imperio Mexicano a Fernando VII, o a falta de él, a sus hermanos o algún otro miembro de la casa española reinante. Jurado el plan por las tropas de Guerrero e Iturbide, a partir de ese momento ambas se sumaron en una sola bajo el nombre de Ejército Trigarante.

Además de realizar un enorme propósito, el de la Independencia, para la mayor parte de los habitantes de México el plan significaba el retorno a la paz, desenlace que les satisfacía después de once años de una lucha tan larga como cruenta. Sin embargo, los españoles más ricos y el virrey, disgustados contra Iturbide por haber éste abandonado sus banderas, enviaron tropas a combatirlo.

El nuevo ejército realista fue vencido. Los jefes españoles pidieron entonces un nuevo gobernante y lo obtuvieron en la persona de Juan O’Donojú; pero cuando éste llegó a México, Iturbide logró persuadirlo de que aceptara la Independencia de México, la cual reconoció O’Donojú en los Tratados de Córdoba, firmados el 24 de Agosto de 1821.

Con Iturbide a la cabeza, el Ejército Trigarante entró en la ciudad de México el 27 de Septiembre de 1821, y así terminó la guerra que se había iniciado el 16 de Septiembre de 1810.

Iturbide formó una Junta Provisional de Gobierno, que redactó el Acta de Independencia, y esta última quedo legalmente consumada.


Fuente:
Generación 1960. Mi libro Historia y Civismo. Cuarto Grado, Ed. Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito, p. 69 – 71.
App CONALITEG Digital. Generación 1960. Cuarto Grado. Mi libro Historia y Civismo.

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