Como gerente de proyectos, parte de tu trabajo es ayudar al equipo a mantenerse enfocado en el valor de la entrega. Una excelente manera de hacer esto es crear una hoja de ruta de valor. Es una forma Agile de definir los plazos y los requisitos para el proceso de desarrollo de productos, y se puede utilizar en todo tipo de negocios. Esta hoja de ruta es una guía que muestra adónde ir, cómo llegar y qué lograr en el proceso para maximizar el valor. Ayuda a trazar una idea de producto y definir la estrategia de entrega. A medida que el equipo sigue su hoja de ruta, recopila información de los clientes e interesados, y aplica sus conclusiones a cada iteración del producto. Crear una hoja de ruta ayuda al equipo a explicar la visión del producto y también se puede utilizar para identificar hitos importantes. Una hoja de ruta de valor típica tiene tres componentes: visión del producto, hoja de ruta del producto y planes de lanzamiento.
El primer componente de una hoja de ruta de valor es la visión del producto. La visión del producto es un paso crítico para comenzar cualquier nuevo proyecto de Scrum. Tu visión se basa en tus entrevistas con los usuarios y el análisis de mercado y se convierte en el norte de tu equipo. En otras palabras, es lo que guía a tu equipo. La visión del producto define qué es el producto, cómo apoya la estrategia comercial del cliente y quiénes la usarán.
A continuación, está la hoja de ruta del producto. El propietario del producto es responsable de crearla y mantenerla. Proporciona una vista de alto nivel del producto esperado, sus requisitos y un cronograma estimado para alcanzar hitos. Es clave para asegurarte de que tu equipo esté desarrollando lo correcto.
El tercer componente de una hoja de ruta de valor es una serie de planes de lanzamiento. El propietario del producto y el gerente de proyectos trabajan juntos para desarrollar estos planes. Los lanzamientos de productos ocurren cuando el equipo ha desarrollado una versión funcional básica de una determinada característica o requisito. Un plan de lanzamiento incluye la fecha aproximada en la que se espera que el equipo lance y entregue ciertas funcionalidades al cliente o usuario. Un equipo Agile puede tener varios lanzamientos en el transcurso de un proyecto hasta que su proyecto se da por terminado. Por esta razón, solo la primera fecha de lanzamiento debe considerarse inamovible. El resto del plan de lanzamiento se basa en estimaciones preliminares y está sujeto a cambios a medida que avanza el proyecto. Un plan de lanzamiento contiene un objetivo de lanzamiento, que es un objetivo comercial general para las funcionalidades que planeas incluir en el lanzamiento; la lista de elementos del Backlog, como epopeyas, historias de usuario o funcionalidades que necesitas para ese objetivo de lanzamiento; una fecha estimada de lanzamiento; y cualquier otra fecha relevante que afecte al lanzamiento, como una convención o feriado importante. Es importante agregar todos tus planes de lanzamiento a tu hoja de ruta de valor para mantenerte enfocado en el camino hacia tu objetivo de valor general.
En resumen, la hoja de ruta de valor contiene tres componentes clave: la visión del producto, la hoja de ruta del producto y el plan de lanzamiento. Estos tres operan juntos para ayudar a un equipo de Agile a alcanzar sus objetivos tras varias iteraciones. Una hoja de ruta de valor solo funciona si el equipo es colaborativo y todos los interesados trabajan juntos con regularidad. Esto asegurará que el proyecto logre resultados alineados con los valores y principios de Agile.
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