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Prevención.
- Gestión.
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Solución.
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Resolución.
- Transformación.
Todo conflicto tiene un proceso de escalada y desescalada, es decir, de no atenderse evoluciona, pero de igual forma puede abordarse en el sentido opuesto para contenerlo o reducirlo.
El proceso de escalada y desescalada puede ilustrarse en forma de pirámide y se explica de la siguiente manera: Cuando existen diferencias ya sea físicas, psicológicas o sociales, entre una o más partes que comparten un mismo espacio, estas pueden convertirse en desacuerdos que de no solucionarse, pasen a ser un problema y luego un conflicto, el cual no es necesariamente violento.
Hasta este punto la situación se encuentra bajo control, pero cuando al menos una de las partes decide actuar de mala fe y se intensifica al uso de la violencia se puede escalar hasta la guerra, en este punto la complejidad del asunto ya ha evolucionado bastante.
Cuando existe una situación de guerra la desescalada del conflicto la pueden realizar los mismos involucrados o puede intervenir un tercero mediante un proceso en el que ambas partes declaren un cese de hostilidades por diversas razones:
- Las
pérdidas humanas los han agotado.
- Los
costos han sido tan altos que se han quedado sin recursos.
- Presión de terceros para iniciar negociaciones y resolver el conflicto de manera pacífica.
La etapa de cese de hostilidades no quiere decir que el conflicto haya terminado, se requiere completar las etapas de desescalada con mediación, negociación, arbitraje o cualquier medio de resolución de conflictos hasta que las partes lleguen a un acuerdo.
En este punto es importante recordar que existe paz negativa y paz positiva, por lo tanto, firmar un acuerdo de paz no quiere decir que el conflicto se haya resuelto satisfactoriamente, se requiere iniciar un proceso de:
-
Reconstrucción: Ocuparse de la infraestructura e instituciones afectadas.
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Rehabilitación: Ocuparse de lo humano, ya sea aspectos físicos o psicológicos.
- Reconciliación: como etapa final para lograr la paz positiva, restaurar la relación al estado anterior al conflicto, comprender, aceptar las diferencias y encontrar mecanismos mutuos para acomodar tales diferencias y lograr entendimiento.
Las diferencias son inherentes al ser humano, existen desacuerdos en distintos grados y niveles, sin embargo, nada justifica el uso de la violencia como medio de solución.
Escalar
conflictos es una práctica que no beneficia a ninguna de las partes, siempre se
tiene la opción de pasar directamente del conflicto al acuerdo, y el diálogo es
la herramienta para lograrlo.
Fuente:
Obtenido del vídeo “Etapas de un conflicto”, del curso “Constructor de Paz, disponible en la página www.aprende.org de la Fundación Carlos Slim.

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