El acento diacrítico

En la escritura, cada una de las palabras y oraciones tienen un sentido, un significado, una intención. Es como el cuerpo humano: ninguno de sus órganos sobra; quizá unos tengan funciones mucho más visibles o de mayor peso, pero todos participan para mantener con vida al individuo. Lo mismo ocurre con los elementos de la escritura, y uno esencial que le permite “movilidad” es el acento diacrítico. ¿Por qué “movilidad”? Porque gracias a este tipo de acento el mensaje no se queda “estancado”, se evitan confusiones o malas interpretaciones en lo que se quiere transmitir y se consigue entablar una conversación.


Existen tres tipos de acentos: el ortográfico, el prosódico y el diacrítico. A grandes rasgos, el primero es el más común y conocido por todos: es la rayita oblicua (´) que indica la sílaba con tilde que debe ser pronunciada de una forma diferente a las otras sílabas. Por ejemplo: página, acción, fácil. El prosódico, en cambio, es el tipo de acento que no se marca con ninguna tilde, pero que sí indica dónde recae el acento en una palabra al pronunciarla: edificio (recae en la i), reloj (recae en la o).

En cuanto al acento diacrítico (también llamado tilde diacrítica), podríamos decir que es la clave que nos permite decodificar correctamente el sentido de lo que se expresa; es decir, este tipo de acento sirve para diferenciar aquellas palabras que se escriben de la misma forma, pero que tienen significados distintos.

Para entender a qué no referimos, en el siguiente cuadro hay varios ejemplos de su uso y función.
aún
Equivale a “todavía”.
Aun mi abuela sabe manejar mejor que tú… aún estarías a tiempo de aprender.
aun
Equivale a “también, “hasta”, “incluso”.
cómo
Interrogativo y exclamativo.
¡Cómo te pareces a ese pájaro que tiene cara como de silbato!
como
Comparativo; del verbo comer; y en todos los casos en que no se exprese duda ni admiración.
Del verbo dar.
Quizá Mariana una fiesta de despedida.
de
Preposición.
más
Adverbio de cantidad.
Ya le di todo lo que tenía, mas no le daré un centavo más.
mas
Conjunción que significa “pero”.
Pronombre personal.
Lavar los trastes no es para mí. Mi trabajo es más bien cocinar.
mi
Adjetivo posesivo.
De los verbos ser o saber.
Yo que se le hace muy difícil pasar ese examen.
se
Pronombre.
Afirmación o pronombre.
Si sí quisieras ir, ya te hubieras arreglado hace horas.
si
Nombre o conjunción condicional.
Sustantivo.
Te invito a tomar el té.
te
Pronombre personal.
Pronombre personal.
Si así lo quieres, hágase tu voluntad.
tu
Adjetivo posesivo

Casos Especiales.
·         Pronombres demostrativos: se acentúan cuando sustituyen al nombre o cosa mencionada, pero cuando lo tienen inmediato, no es necesario: Este periódico es de hoy; éste de ayer. Eso, esto y aquello nunca se acentúan porque no tienen contraparte.
·         Sólo y solo: Se acentúa cuando es un adverbio y equivale a “únicamente”; no se acentúa cuando es un adjetivo (de soledad): Enrique vino solo al café… vino sólo para hacer las pases contigo.


Fuente:
Por Ilah Alexandra de la Torre Ávila en Revista Algarabía No. 125 Febrero 2015, p. 34 – 36.









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