Los supernafines primarios también se ponen al mando de las huestes seráficas que ministran en los mundos aislados debido a rebeliones. Cuando un hijo del Paraíso se otorga en dicho mundo, completa su misión, asciende al Padre Universal, es aceptado y regresa como redentor acreditado de este mundo aislado, los jefes de asignación siempre designan un supernafín primario para asumir el mando de los espíritus ministrantes que trabajan en la esfera recientemente reclamada. Los supernafines en este servicio especial rotan periódicamente. En Urantia el presente “Jefe de Serafines” es el segundo de esta orden en ser asignado desde los tiempos del autootorgamiento de Cristo Micael.
Desde la eternidad los supernafines primarios han servido en la Isla de la Luz y han salido en misiones de liderazgo hacia los mundos del espacio, pero según la clasificación actual funcionan sólo desde la llegada al Paraíso de los peregrinos del tiempo procedentes de Havona. Presentemente estos altos ángeles ministran principalmente en las siguientes siete órdenes de servicio:
1.
Conductores de Adoración.
2.
Maestros de Filosofía.
3.
Custodios del Conocimiento.
4.
Directores de Conducta.
5.
Intérpretes de la Ética.
6. Jefes
de Asignación.
7. Instigadores del Reposo.
Los peregrinos ascendentes no ingresan en la influencia directa de estos supernafines hasta alcanzar residencia en el Paraíso, y luego pasan por una experiencia de capacitación bajo la dirección de estos ángeles, en orden inverso al de su enumeración. O sea, que entras en tu carrera en el Paraíso bajo la protección de los instigadores del reposo y, después de sucesivas temporadas con las órdenes intermedias, terminas este período de capacitación con los conductores de la adoración. Entonces estás listo para comenzar la carrera interminable de un finalista.
Fuente:
Fundación Urantia, “El libro de Urantia”, p. 327 – 328.
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