El elemento más importante del juego es el que representa al jugador, normalmente conocido como el avatar del jugador. Se trata del elemento que más propiedades y atributos definidos acostumbra a tener, por lo que requiere mucho más trabajo de diseño y balanceo que cualquier otro elemento. Su diseño visual y su comportamiento tienen que ser únicos y son claves para que el jugador se reconozca en él.
El avatar es un elemento que puede evolucionar a lo largo del juego. El ritmo de desarrollo de este carácter es importante para que el jugador se sienta identificado con él. El jugador debe poder decidir (directa o indirectamente) cómo se produce esta evolución (ya sea mediante la asignación de puntos a sus atributos o mediante las consecuencias de las decisiones tomadas).
El resto
de los elementos los podríamos agrupar en tres subgrupos:
1) El contenido estático describe todos aquellos elementos con el que el jugador puede interactuar, pero que no tienen ningún tipo de movilidad. Pueden ser desde elementos que proporcionen recursos al jugador (una caja con munición), a elementos que modifiquen su comportamiento (una barrera que limita el movimiento).
2) El contenido dinámico, es decir, elementos como los anteriores pero que además tengan movimiento.
3) El contenido inteligente incluye a los enemigos y a los personajes no usables. Se trata de elementos más complejos que están controlados mediante técnicas de inteligencia artificial (IA). Estos elementos pueden ser muy simples (por ejemplo, para proporcionar diálogo al jugador), o ser extremadamente complejos (por ejemplo, compañeros virtuales el jugador que le acompañan todo el juego).
Todos
estos contenidos se integran con el mundo en diferentes niveles. En cada nivel
integramos algunos de estos recursos para crear una parte jugable del
videojuego, donde el jugador tiene que conseguir un objetivo concreto.
Fuente:

Comentarios
Publicar un comentario
Si deseas comentar dentro de la línea del respeto, eres bienvenido para expresarte