Villano III. El nacimiento de una leyenda






Hay gente que nace para ser rufián, que es feliz destrozando rivales y obligando a que el público reacciones de una manera brutal hacia él, pero su carisma y su ángel conquista y por eso es reconocido como el mejor. De esa clase de luchador está hecho Villano III.


Su carrera es impresionante porque las batallas que ofrecía eran muy sangrientas, se entregaba al público que llenaba las arenas cada noche, por tal motivo lo buscaban para combatir estrellas como El Santo, Fishman, Huracán Ramírez, Aníbal, El Solitario, René Guajardo, Dr. Wagner, Dorrel Dixon, Mil Máscaras, Dos Caras, entre otras figuras.

Esos carteles de primer nivel le dieron el cariño de la afición y el apoyo de los promotores para que contendiera en sitios estelares.

Debut como Villano III.
Su debut como Villano III fue a mediados de los 70’s en la Arena K.O al Gusto y en poco tiempo fue campeón Ligero del Estado de México, luego titular Welter y después de Parejas en el mismo coso; rapó a varios luchadores como Centella Nolasco, El Mariscal y Fantomas; destapó a La Cobra, Estrella del Sur y a Los Estudiantes, entre otros más.

Su consolidación como novato fue en el Interior de la República y principalmente en Tamaulipas, ya que el promotor que lo llevaba era Enrique Estrada (El Cuervo), a quien rapó en varias ocasiones.

En la Ciudad de México se presentaba en una arena de Tlahuac a la que lo llevaba el Señor Gori Medina, que sábado tras sábado lo presentaba ahí para medirse con estetas más pesados que él como Fantomas, Alejandro de Alba, el mismo Gori Medina, los Hermanos Ayala (Goliat y Chico), el experimentado Paulino Mar, El Enterrador, El Estrangulador, El Mariscal, Satán, Cometa Dorado, El Bombero, entre otros.

En Tamaulipas enfrentó a muchos elementos locales como el Chico Cervantes, Sergio Aragón, Zebra Kid, El Jabalí Montaña, Beto Villalobos, el Oso Matthews, Relámpago Gutiérrez, Ruddy Valentino (de quien aprendió muchísimo) y Dinky El Duende, a quien desenmascaró y posteriormente rapó.

Continpuo con el Señor Francisco Flores con quien venía trabajndo desde tiempo atrás, presentándose en las luchas preliminares de la Arena Toluca. En la Afición de Pachuca se enfrentó al Toro Zuñiga, El Tiburón, Lalo Montenegro, Troglodita Flores, Tino Arrieta y cuando contrataba a elementos de la EMLL lo programaba como estelar enfrentándose a Atila (con quién luchó bastante), Zeus, Gorila Osorio, El Hércules Poblano. Con el promotor Ramón Cue en Cuernavaca era el estelarista en las funciones populares de los domingos.

Cuando el Señor Flores se independiza se llevó a varias estrellas de la EMLL e inmediatamente lo integrí a sus programas, pues él sabía de su experiencia al darle buenos resultados cuando trabajó con él en las arenas chicas, así empezó la etapa del Palacio de los Deportes, un parteaguas para que se creara el grupo de Los Independientes, cuya sede fue el Toreo de Cuatro Caminos.

¿Rudo o Técnico?
Desde sus inicios se desempeñó como rudo, afortunadamente su estilo encajó muy bien con el público y hasta los mismos reporteros lo veían con mucha aceptación.

Nace la Pantera Rosa.
Sus hermanos usaban un equipo de color morado que en ese momento constaba de máscara, calzones y zapatillas, pero él invirtió los colores y empezó a usar mallas por recomendación de su papa, quien se las regaló, ya que le comentó que tenía las piernas muy delgadas. Al verlo el reportero Isaías Noriega, que en ese tiempo escribía en Box y Lucha, lo bautizó como “La Panterita Rosa”, al principio no le gustó porque lo sentía algo despectivo pero con el tiempo vió que su físico era muy delgado, después analizó sus movimientos, el color rosa que usaba y la característica de la máscara que era con la boca abierta simulaba el hocico de la Pantera Rosa, fue cuando se dio cuenta que sí se parecía al personaje y luego se lo agradeció. Sus hermanos, al integrarse a la Ola Independiente, adoptaron el mismo equipo que el había innovado como las zapatillas, que dejaron de tener las agujetas al frente y las traía a un costado; las rodilleras, que lucían unas grecas, y las mallas, que traían unas líneas a los costados; estos cambios los diseñó junto con el Señor Ranulfo López y así fue que los llamaron LAS PANTERAS ROSAS.

Villano III, junto a sus hermanos Villano I y Villano II.
Fue en el Toreo de Cuatro Caminos cuando ellos salen del EMLL y se integran al Clan Independiente.

Al trío lo catalogaban de la siguiente manera: “Son 3 pero valen por 1000, son una familia que nació para luchar, 3 auténticos amantes de destruir rivales, 3 hombres seguros, firmes y ganadores que llegaron para destrozar y pese a todo, el público se les entregaba en todas y cada una de sus actuaciones”.

Cuando ellos llegaron se presentaron en todas las plazas independientes que tenía el Señor Francisco Flores, eran unas entradas impresionantes porque en la EMLL no lo veían a él y en los Independientes no veían a sus hermanos, lógicamente por ello cuando se presentaban causaron sensación y novedad por el acoplamiento que tenían. A los promotores les gustaba mucho ya que como tercia tenían muchas cualidades: Villano I tenía un basto conocimiento en la lucha olímpica, que es la lucha a ras de lona; Villano II tenía la chispa y el dinamismo para prender a la gente y el tercero, tenía la agilidad, una de las características que le abrió las puertas por ser tan espectacular, esa virtudes se uniceron para hacer una tercia como pocas, lo que los distinguió como lo mejor de la época, aunque eran muy jóvenes y casi novatos tenían mucho arrastre con el público.

Fuente: Por Alma Díaz Valero en Luchas 2000. Especial Edición 37. Villano III. El último rey, p. 9 – 11.

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