Enrique VIII no tiene llenadera






Enrique VIII quien no sólo sentó las bases del estado moderno, desafió al Papa y mantuvo a raya al poder del Imperio español; también tuvo – a pesar de su regordeta figura – un lado flaco: le encantaban las mujeres. Poco le importó cambiar de religión, enfrentar la excomunión o mandar ejecutar a algunas de sus esposas cuando se aburría de ellas.


A continuación se presenta la lista de ellas, sin contar concubinas, y el triste destino que sufrieron casi todas ellas:

1. Catalina de Aragón (1485 – 1536).
Esta española se casó en 1509 con el entonces joven Enrique. Luego de 20 años de feliz matrimonio, Enrique perdió la cabeza por Ana Bolena, una chica protestante, e hizo que el obispo inglés anulara su matrimonio para casarse con ella.

2. Ana Bolena (¿1507?-1536).
Antes de darle la “prueba de amor”, le exigió a Enrique un anillo de compromiso, obligándolo a divorciarse. Pero como no pudo darle un hijo varón, el rey se aburrió de ella y la acusó falsamente de incesto, adulterio y alta traición. Entonces, la que había hecho perder la cabeza al monarca, perdió la suya en 1536.

3. Jane Seymour (1508 – 1537).
Apenas once días después de la ejecución de Bolena, Jane contrajo nupcias con Enrique y le dio el tan esperado hijo varón legítimo: el querido príncipe Eduardo. Lo triste fue que la reina murió a raíz de una fiebre doce días después de dar a luz.

4. Ana de Cleves (1515 – 1557).
Enrique desolado por la muerte de Jane, se comprometió con esta rica princesa alemana, cuyo aspecto le disgustó tanto que la llamó “yegua de Flandes”. El rey anuló su matrimonio a sólo seis meses de la boda, argumentando que “el matrimonio no se había consumado”.

5. Catherine Howard (1524 – 1542).
Cuando ya contaba 50 primaveras, Enrique se echó una cana al aire al casarse con esta jovencita de 16 años. Pero la juventud cobró su precio y, al año siguiente, Catherine se hizo amante de uno de los pajes del rey. Cuando Su Majestad supo de sus reales cuernos, Catherine fue llevada a la torre y decapitada en 1542.

6. Catherine Perr (1512 – 1548).
La sexta y última esposa del pujante rey, al contrario de lo que pasa en los cuentos, resultó ser una excelente madrastra, que cuidó de Enrique en su vejez y enfermedad, así como de sus hijos.



Fuente: Revista Algarabía Extra “Sexoescándalos de los famosos”.

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