Figuras de los Mundiales. Silvio Piola

“Un atleta extraordinario, ágil y poderoso al mismo tiempo”
Gianni Brera, Historiador. 

El máximo goleador en la historia de la Liga Italiana con 290 tantos inició su carrera en el Pro Vercelli, equipo ya en decadencia luego de su etapa de gloria a principios del siglo XX y hasta la década de los 20.

Con este equipo debutó a los 16 años en la Serie A, el 26 de Enero de 1930, ante el Pro – Patria, equipo que los venció aquella tarde 1 – 0.

En un partido de la campaña 1933 – 1934 ante la Fiorentina, Piola estableció un récord en la Liga Italiana al marcar seis goles en la victoria del Pro Vercelli 7 – 2. Pasaron 27 años para que Omar Sívori igualara la marca en un partido con el Juventus.

Tras seis años de navegar en la parte baja de la tabla, el presidente del Lazio, Eugenio Gualdi, consigue arrebatarles a Piola a los ricos y exitosos equipos del norte italiano, para llevárselo a Roma.

El acuerdo con el Pro Vercelli fue por 250 mil liras y tuvo ciertas implicaciones políticas, ya que estuvieron involucrados en el traspaso el secretario administrativo del Partido Fascista, Marinelli, y el general Vaccaro. Aunque el propio Piola admitió que hubiera preferido jugar para el Inter (entonces Ambrosiana) o para el Torino, el goleador debutó con el pie derecho en la Lazio el 30 de Septiembre de 1934 en la victoria de 6 – 1 sobre el Livorno.

Con Piola mejora el equipo, pero no lo suficiente como para alcanzar el ‘scudetto’. La Lazio quedó en quinto puesto en la campaña 1934 – 1935, séptimo en 1935 – 1836 y subcampeón en 1936 – 1937, a tres puntos del Bologna.

En la campaña siguiente, la Lazio alcanzó la final de la Copa Mitropa, antecedente directo de la Copa de Campeones, y perdió 9 – 6 en el global con un arbitraje muy discutible ante el Ferencvaros húngaro.

De los compañeros de Piola en la Lazio destacaron Viani, Monza y Busani. En las siguientes dos temporadas locales (1937 – 1939), el conjunto romano pasó sin pena ni gloria los puestos octavo y décimo.

A pesar de su respetable producción ofensiva, el director técnico de la Selección Italiana, Vittorio Pozzo, no lo veía con buenos ojos, argumentando que Piola no poseía una buena técnica.

Debutó con la ‘squadra azzura’ el 24 de Marzo de 1935, aprovechando una lesión del titular Giuseppe Meazza en el Prater austriaco y marcó los dos goles de la victoria italiana sobre el ‘Wunderteam’.

En la Copa del Mundo de Francia 1938, Piola fungió como el salvador de los ‘azurri’ hasta en tres ocasiones.

En Octavos de Final marcó el gol de la victoria sobre Noruega en tiempo adicional. Los dos goles que anotó sobre el equipo anfitrión en Cuartos de Final fueron los de la diferencia, misma situación se repitió ante Hungría en la Final de París.

El ‘scudetto’ siempre se le escapaba de las manos. Cuando finalmente fue traspasado a un equipo ganador, el campeón Torino, para la campaña 1943 – 1944, la guerra interrumpió durante las siguientes dos temporadas el torneo local y sólo pudo actuar en torneos no oficiales.

Tras dos temporadas con el Juventus en 1947, Piola sólo pudo fichar con el conjunto de Novara de la Serie B (Segunda División) y en una sola campaña (1947 – 1948) anotó 16 goles para alcanzar el ascenso al ganar el grupo A del circuito.

Su carrera como internacional italiano se prolongó hasta 1952, cuando fue convocado por última vez para un encuentro amistoso contra Inglaterra, justamente para recordar el célebre partido de 1939, cuando marcó un gol con la mano.

En la Serie A estableció un récord de longevidad, luego de jugar por espacio de 24 años, cuatro meses y 16 días, hasta su encuentro de despedida el 3 de Julio de 1954 en la derrota del Novara 0 – 4 ante el Atalanta, cuando contaba ya con 40 años.

Tras concluir su carrera como futbolista, Piola se retiró a vivir tranquilamente a Vercelli.

Fuente: 
Récord Mundial, Alemania 2006 ¡Piensa en Grande!, Ed. Notmusa, p. 30.

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