Gobierno de la Nueva España

Para atender y resolver los problemas de las posesiones de ultramar, se creó en España el Real Consejo de Indias.

La Nueva España tuvo las siguientes formas de gobierno:

a) La Capitanía General, que recayó en Hernán Cortés.

b) El régimen de los oficiales reales.

c) Las Audiencias.

d) El Virreinato.

 

Los cambios que hubo en la forma de gobierno se debieron a las quejas, presentadas ante el Rey de España, por los abusos que se cometían en las nuevas posesiones de la Corona, y al deseo de proporcionar a éstas un sistema que les permitiera resolver atinadamente, en representación del rey, todos los problemas.

 

Capitanía General.

El cargo de Capitán General le fue ratificado a Cortés por el emperador Carlos V. Cortés, que se propuso hacer católicos a los indios pobladores del país, pidió que vinieran a la Nueva España misioneros capaces de enseñar la religión de Cristo y de predicar, con el ejemplo de sus vidas, la virtud. Los primeros en llegar fueron varios religiosos de la orden franciscana.

 

También se preocupó Cortés por importar nuevas variedades vegetales y animales, así como herramientas y útiles, para fomentar la creación de nuevas industrias y nuevas formas de cultivo y riego, y procuró introducir mejores sistemas de trabajo. Por último, organizó expediciones a distintos lugares del territorio de la Nueva España.

 

Aquella primera forma de gobierno, la Capitanía General, cambió al salir Cortés rumbo a las Hibueras.

 

Oficiales Reales.

Los oficiales reales, funcionarios nombrados por el rey, sustituyeron a Cortés a causa de las constantes quejas presentadas en la corte española por los enemigos del conquistador. Cortés tuvo que ir a España para responder de los cargos que se le hacían. El rey, satisfecho con las explicaciones del conquistador y deseoso de premiarlo, le concedió el título de Marqués del Valle de Oaxaca. Hernán Cortés volvió entonces a México, se dedicó a la agricultura, y, posteriormente, realizó por el lado del Pacífico expediciones que le crearon dificultades con el virrey Mendoza. Para resolver esas dificultades, Cortés fue nuevamente a España. Allí murió, a la edad de más de 62 años, en 1547.

 

Audiencias.

Fue presidente de la primera Audiencia Nuño de Guzmán. Su gobierno resultó pésimo; los oidores, sólo ocupados en enriquecerse, causaron gran descontento entre los habitantes. La segunda Audiencia gobernó con rectitud e hizo mucho bien. Entre sus cinco miembros figuraba el licenciado Vasco de Quiroga, hombre ejemplar, protector de los indios. Sin embargo, el rey cambió nuevamente el sistema de gobierno, dio a la Nueva España el rango de Virreinato.

 

Virreinato.

Los virreyes representaban al rey; por lo tanto, su gobierno gozaba de gran autoridad. En la Nueva España hubo más de sesenta virreyes. Por la importancia de su obra, algunos no deben caer en el olvido.

 

División Política de la Nueva España.

La Nueva España se organizó, primero, en reinos y provincias, que se dividían en alcaldías mayores (corregimientos), y éstas a su vez, en alcaldías menores (municipios).

 

Años después, el país se organizó en intendencias, que a su vez se dividieron en partidos, y éstos, en municipalidades.

 

Disposiciones protectoras de los indios.

Dictadas por la corona española durante la época virreinal, muchas disposiciones dictaron los reyes de España para proteger a los indios en su persona y sus bienes; pero esos mandatos, desgraciadamente, no fueron siempre obedecidos por los españoles que vivían en nuestro territorio ni por la mayoría de los criollos.

 

La esclavitud de los indios fue prohibida por disposición expresa de la reina Isabel, quien otorgó a los aborígenes rango de vasallos, y así los consideraba también el papa Pablo III. Ello no obstante, en muchas ocasiones los encomenderos trataron a los indígenas durísimamente. 

Fray Bartolomé de las Casas.

Fray Bartolomé de las Casas hizo varios viajes a España para pedir leyes que protegieran a los indios, e idea suya fue el traer de África negros (a quienes consideraba muy resistentes) que ayudaran en el trabajo de las minas y de la agricultura. Por su gran amor hacia los aborígenes, a fray Bartolomé se le llamó Padre de los Indios.

El régimen de la encomienda a que en un principio quedaron sometidos los indígenas fue el premio que el rey de España concedió a muchos de los conquistadores. Consistía en el derecho a disponer de los servicios de determinado número de indios, a los cuales, para ello, se sacaban de pueblos expresamente señalados, o en la facultad de apropiarse del tributo que ciertos pueblos tenían que pagar. Pero a fines del siglo XVI el rey Felipe II ordenó que los indios no estuvieran obligados a trabajar, sino tan sólo a pagar tributo a los encomenderos. De aquí, sin embargo, nació otra anomalía, pues debiendo pagarse entonces el trabajo de los indios, éstos, por su misma miseria, recibían del patrón cantidades mayores que las que les fijaban por salario, y así, fueron endeudándose y quedando obligados a trabajar hasta liquidar totalmente su deuda, plazo que no llegaba nunca. A estos trabajadores endeudados se les denominaba peones.


Fuente:
Generación 1960. Mi libro Historia y Civismo. Cuarto Grado, Ed. Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito, p. 26 – 27, 29. 
App CONALITEG Digital. Generación 1960. Cuarto Grado. Mi libro Historia y Civismo.

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