Eurocopa Francia 1960. Un futbol frío

La preponderancia de equipos del bloque comunista, con tres finalistas de cuatro equipos, provocó que esta edición no fuera tan espectacular como se esperaba en el único cetro de la URSS.

La Final de la primera Eurocopa fue fría, como la guerra entre bloques políticos. El Parque de los Príncipes de París alojó 17 mil 966 espectadores, lejos de los 100 mil que ocuparon el Estadio Central de Lenin, en Moscú, en el primer partido de la eliminatoria, en la cual, la Unión de Re­públicas Soviéticas Socialistas, venció 3-1 a Hungría. Lejos también de los 53 mil que ese mismo día, 10 de julio de 1960, presenciaron en el Estadio San Marcos de Lima, el encuentro amistoso entre España y Perú.

En las eliminatorias, los hispanos eran favoritos; sin embargo, abando­naron el torneo en Cuartos de Final, pues Francisco Franco no quiso que su selección viajara a la URSS. El periódico soviético 'Troud' insinuó que no fue ca­sualidad que esta decisión se tomara el 20 de mayo de 1960, un día después de que la URSS ganara 7-1 a Polonia.

"En una reunión con Franco se deci­dió suprimir los encuentros, si los diri­gentes del fútbol español no daban una garantía de victoria", afirmó el rotativo del país de Europa del este.

Antes de la etapa de los ocho mejo­res, España ya había hecho gestiones ante la Unión Europea de Fútbol para hospedar la fase final de la primera Eurocopa de Naciones en su territorio en caso de clasificar, sin embargo, al re­tirarse del torneo por petición de Fran­co perdió consecuentemente la sede de aquel primer certamen continental. El hecho de que tres de los cuatro equipos finalistas fueran del bloque comunista le restó cobertura al evento organizado por los franceses.

Ni las agencias españolas, ni las esta­dounidenses estaban interesadas en difun­dir ampliamente los triunfos de sus rivales ideológicos de aquella época.

Los locales franceses partían como favoritos, pero las ausencias de estre­llas como los Raymond, Kaelbel y Kopa, además de Roger Piantoni y Just Fontaine, todos destacados mundialistas en Suecia 1958 donde los galos fueron el tercer lugar, les restó calidad.

Perdieron en la primera ronda de la cita gala, la de Semifinales ante Yugos­lavia y terminaron en el cuarto puesto, el último del certamen que era entre cuatro competidores, tras caer también contra Checoslovaquia, duelo del cual fueron despedidos con abucheos por su propia afición.

Por su parte, los soviéticos fincaron su victoria sobre los checoslovacos en Semifinales en la fuerza y rendimiento de sus atletas; la misma fórmula que les permitió ganar la Final ante los yu­goslavos en tiempo de compensación y condiciones climáticas adversas, bajo una lluvia pertinaz.

Ante las condiciones del terreno de juego, el partido se convirtió en un mítico duelo entre porteros; ambos de gran estatura, ambos vestidos de negro: Lev Yashin, la afamada 'Araña Negra' y Blagoje Vidinic.

Tras el triunfo soviético, no faltaron las voces en Madrid que afirmaban: si no nos hubiésemos retirado, seríamos campeones. Mientras en Moscú sé congratulaban: les ganamos sin jugar, puesto que los españoles se retiraron asustados de la primera competencia entre selecciones de países del Viejo Continente en la historia.

La figura. Ley Yashin.

Es reconocido como el mejor portero del siglo XX según la lFFHS. Era apodado 'Araña Negra', porque siempre vestía de color oscuro y era tan difícil batirlo que parecía tener ocho brazos. Con la URSS ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1956 y la primera Eurocopa, en la cual recibió sólo un gol en cuatro partidos. Durante la Final y Semifinal de este torneo, sus intervenciones fueron determinantes para evitar que anotaran delanteros mortíferos como Galic y Kostic, el cañonero de Belgrado.


Fuente:
Por Edgar Rodríguez en Récord, ‘Especial Eurocopa 2012’, Ed. Notmusa, p.86 – 87.

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