Eurocopa Italia 1968. Catenaccio y fortuna

La Squadra Azzurra estuvo rodeada de talento a la defensiva, pero sobre todo de fortuna. Gracias a las atajadas de su portero Dino Zoff, a la aplicación de sus defensas y al lanzamiento de una moneda, Italia clasificó a la Final y a la postre conquistó la Eurocopa 1968, en la cual fue anfitriona en su fase definitiva, su único cetro continental hasta hoy.

Durante la Semifinal ante la Unión Soviética, los peninsulares fueron dominados y mucho influyó la lesión a los cinco minutos de Gianni Rivera, una de sus armas ofensivas. Fue Zoff el que tuvo que salvar a su selección tras disparos de Anatoli Byshovets y Banishevski, Albert Schesternev y Eduard Malofeev. El empate a cero se mantuvo tras la prórroga. Así, los capitanes Giacinto Facchetti y Schesternev se dirigieron con el árbitro alemán federal, Kurt Tschenscher, a los vestidores para realizar un lanzamiento de moneda, el cual fue ganado por los locales. Tras conocer su suerte, los azzurri se arrodillaron en el césped para agradecer y los 70 mil tifosi que abarrotaron el San Paolo de Nápoles aclamaron al arquero que defendía los colores del club local.

"Tan pronto como cayó la moneda, corrí a las escaleras para celebrar. El estadio estaba lleno y los aficionados necesitaban escuchar el resultado", dijo el célebre Facchetti.

En la otra Semifinal, Yugoslavia venció a Inglaterra, entonces Campeona del Mundo, gracias a un remate de Dragan Dzajic que fulminó a Cordón Banks a cuatro minutos del final. Con ello, los yugoslavos se instalaron en su segunda Final, de tres posibles, pues habían caído en la de la primera edición en Francia 1960 ante la URSS.

Previo a la Final, Ferruccio Valcareggi, técnico italiano, mostró temor por Yugoslavia: "Tiene un equipo brillantísimo que practica un fútbol vivo y pujante. Posee delanteros extremadamente móviles y eficaces. Hubiera preferido a Inglaterra". Rajko Mitic, su colega balcánico, demostró confianza: "Afrontaremos la Final sin la menor aprensión, Italia no me impresionó. Creo que nuestras posibilidades de ganar son muchas".

En el Olímpico de Roma, ambas selecciones se presentaron sin sus estrellas: Ni Rivera, por parte de Italia, ni Ivica Osim, por los balcánicos. Tras 120 minutos de juego, empataron a un gol. Por ello, se determinó jugar un partido de desempate 48 horas después.

Italia cambió cinco jugadores y le funcionó la estrategia para romper el cerco yugoslavo con dos puntas de lanza, el debutante Pietro Anastasi y Luigi Riva. Al silbatazo final, los aficionados encendieron miles de antorchas y fuegos artificiales en las gradas, para festejar el primer título de su selección en 30 años, luego de que en 1938 obtuviera su segunda Copa del Mundo.

La figura. Dino Zoff.

El portero de entonces 26 años de edad fue esencial en la consecución del título europeo de 1968. Luego de hacer su debut absoluto con Italia en los Cuartos de Final ante Bulgaria, el guardameta fue la figura de la Semifinal ante la Unión Soviética, pues realizó atajadas importantes para mantener el cero en el estadio San Paolo de su entonces club, el Nápoles. Dicho partido terminó empatado sin goles y finalmente se decidió a favor de su selección con el lanzamiento de una moneda. En la Final, fue batido en una ocasión y el partido terminó igualado a uno ante Yugoslavia, pero dos días después, en el desempate, nuevamente mantuvo imbatible su marco para que Italia se coronara con un 2-0.

Fuente: 
Por Diego Hernández en Récord, ‘Especial Eurocopa 2012’, Ed. Notmusa, p.88 – 89.

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