Apertura Comercial










Como lo dijera el famoso músico Bon Jovi “Ningún hombre es una isla”, y es cierto, todos en algún momento necesitamos de alguien para que nos pueda ayudar a realizar algo que no podemos hacer, o requerimos de otra persona para conseguir algo que nosotros simplemente no poseemos, estipulándose de esta forma que el ser humano no es un ente autosuficiente, y que por necesidad, es un ser social. Siendo los países un conjunto de personas que viven en un territorio delimitado, es lógico que entre los mismos habitantes de las naciones puedan complementarse mutuamente las distintas necesidades que tienen, sin embargo, no todas pueden ser satisfechas plenamente en el mismo país, por lo que una nación necesita interactuar con otra para poder cubrir de manera eficiente sus necesidades, y la forma más común de esa interacción es mediante el comercio.


Como podemos observar en la historia de la Humanidad, el comercio surge de la necesidad de intercambiar las cosas que se tienen de más por aquellas de las que más se escasea, y desde la figura del trueque (sistema de comercio consistente en intercambiar sólo puros bienes materiales), el comercio ha ido evolucionando en sus sistemas, todo esto con el fin de tener relaciones comerciales más justas y de darle el valor “justo” a los bienes y/o servicios intercambiables, ideando de esta forma métodos de intercambio que permitirían un mejor entendimiento entre comerciantes, como es el de imponer un sistema monetario, que en un inicio estuvo compuesto por el peso de algunos metales preciosos, así como por semillas de cacao (en el caso de las culturas prehispánicas de nuestro territorio mexicano), hasta llegar a las actuales divisas, como son el dólar, el euro, el peso, etc.

Quedando claro que el comercio surge por necesidad de las distintas personas, es bueno analizar los beneficios y problemas que este mismo ha presentado, ya que como cualquier actividad controlada por la humanidad, tiene sus aspectos positivos y negativos.

El comercio ha ayudado a que las personas y países que no tienen al alcance de la mano algún recurso material o de otra índole, puedan obtenerlo de una forma relativamente sencilla y no tan costosa, permitiendo de esta manera que dispongan de una mayor diversidad de bienes, servicios y conocimientos que los ayuden a mejorar su calidad de vida de un modo más eficiente. Esto último ha servido como argumento para muchos de los que están a favor de las actividades comerciales, ya que muchos de los beneficios que han traído los flujos comerciales se manejan por esa vertiente, sin embargo, no todos resultan igualmente favorecidos por el comercio (así como pasa con muchas otras actividades de la vida diaria), por lo que hay muchos que están en contra de él, ¿A qué se debe esto?

No todos los países tienen la misma disposición y escasez de recursos, algunos tienen más y otros menos, y esas desigualdades son las que originan los conflictos en el comercio, ya que muchas veces, la nación que tiene más recursos y mayor poderío (económico, político, militar, etc.) suele imponer muchas condiciones a la nación que tiene menor cantidad de recursos y menor poderío, por lo que en la mayoría de las ocasiones, los tratos comerciales entre naciones con desigualdades muy notorias, suelen beneficiar más al país rico que al pobre, cuando en teoría, debería ocurrir lo contrario.

Teniendo en cuenta los aspectos positivos y negativos del comercio, es indudable que en estos tiempos en que los países están más interrelacionados, hay mayor comercio que antes, y eso ha provocado toda una serie de comentarios que hacen resaltar básicamente lo bueno y lo malo del intercambio comercial, pero por más obstáculos que le pongan, en esta época en que la globalización está más que vigente, el comercio marcha y seguirá marchando por mucho tiempo.

Dado que el neoliberalismo y la globalización marcan la pauta del sistema económico mundial actual, uno de los factores que pueden promover o inhibir el crecimiento económico de un país es el grado de apertura comercial, la cual podemos definir como el proceso mediante el cual se eliminan las barreras que inhiben el comercio exterior de un país, como pueden ser permisos previos o licencias de importación y aranceles, entre otros.

La apertura comercial define en qué medida la economía de un país es dependiente de los niveles de producción de otros países, y de acuerdo a las regulaciones que una nación imponga a su comercio exterior, es como será determinado el volumen del flujo comercial. Entre menor control imponga a su comercio un país, podrá disponer de mayor cantidad de bienes, mientras que entre mayor control imparta en sus relaciones comerciales, el país tendrá menor cantidad de bienes. De acuerdo a las prioridades económicas que tenga un país, es como definirá su apertura comercial, si quiere adquirir conocimientos y maquinaria de la que no dispone, liberará su comercio de tal forma que no habrá mayores controles a este, mientras que por el contrario, si un país dispone de una buena cantidad de recursos, promoverá un mayor control del comercio para no verse afectado por las importaciones que puedan quitarle mercado a los productos originados en su nación.

La apertura comercial es buena, siempre y cuando sea bien llevada y se maneje de acuerdo a lo que cada país necesite, y en la medida en que no sea determinada por los chantajes de otra nación o de algún organismo multinacional, está traerá beneficios reales que se traduzcan en una mejor calidad de vida para los habitantes de una nación; si pasa todo lo contrario, el país se sumergirá en una crisis, y lejos de obtener beneficios, se volverá más dependiente de los demás, perderá soberanía y empeorará la calidad de vida de su población.



Fuente: wikipedia.org

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