Máscara vs. Máscara. Blue Panther vs. Love Machine





Arena México, Distrito Federal.
3 de Abril de 1992.

Después de haberse recuperado de una lesión que la causara la Pantera Azul a una de sus piernas, la Máquina del Amor llegó furioso a este duelo sin escatimar en recursos. El lagunero, más experimentado en este tipo de encuentros, contrarrestó el ímpetu de su rival y pronto lo rindió con una quebradora en la primera caída. Se esperaba la reacción del gringo pero una vez más se desbordó la adrenalina y sin medir consecuencias le aplicó un martinete a su rival; todavía curbió al inerme Panther pero ante la sorpresa de todos, el réferi Güero Rangel lo descalificó, así que en este doloroso e histórico dos al hilo perdió el misterio. El fin de fiesta deslució a Arthur Barr, quien ya destapado, siguió atacando a su contrincante mientras éste yacía en la camilla rumbo a vestidores. Una sonora rechifla hizo más humillante su derrota.


En dos al hilo… El descarrilamiento de la Máquina del Amor.
Dejando atrás su etapa como independiente, el lagunero se incorporó al elenco de la EMLL, su jerarquía y nombre ya tenían un peso en la lucha libre y prueba de ello es que muchos lo buscaban para enfrentarlo. Un estadounidense se le puso al tú por tú y Love Machine no sólo se convirtió en su coco sino en un rival con quien se daba todo sin importar donde se encontraran. Blue Panther revive para todos ustedes aquellos momentos de angustia qur vivió en la justa de apuestas con Arthur Barr, a quien desenmascaró el 3 de Abril de 1992 en el coso de la Doctores.

“Love Machine, el Gringo Loco, debutó en la México con Black Magic. Él venía de la Unión Americana recomendado por Konnan, me lo topo en el ring y era bastante ofensivo, no hablaba español y como no le hallo la inglés el pirque nació desde los primeros encuentros. En menos de 2 meses estaba a todo lo que daba, fue algo muy fuerte, como si tuviéramos años odiándonos, así duramos 7 u 8 meses, siempre le daba su merecido porque trataba muy mal a los mexicanos, así que pese a ser más alto y joven lo enfrenté, excelente gladiador olímpico; me lastimó un codo y yo una pierna pero por todo el país nos hicimos ver la suerte.

La gente pedía la lucha de máscaras y sin ser una fecha en especial, se dio. La arena se nacionalizó y me apoyó, la buena vibra y ovaciones me alimentaban, desafortunadamente me prendió con un martinete y eso marcó historia dentro del pancracio nacional. Esa capucha me consolidó y desde entonces no soy luchador estrella sino estrella de la lucha libre. Sé que Love Machine debió de haberse quedado a disfrutar lo que había cosechado pero me enseño que uno también debe manejar la escuela americana”.



Fuente: Por DJ Espectro y Karlo Colín en Luchas 2000 Año 8 Especial #34, 8 de Octubre de 2008, p. 23 – 24.

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